lunes, 29 de noviembre de 2010

Despiste

Mi deseo buscaba atajos buscaba atajos... un desvío necesario y convincente? Quien convence a las dudas... quien destierra la cola del diablo? Quien acuesta a la bestia sin la huella de sus dientes?
Horas duelo vuelo al suelo, horas subiendo a torres por las trenzas de la dama solitaria... dama que solo se aburre de serlo... dama que teje y pinta y cría letras como barriletes de la infancia... bastarda del dia... hija no reconocida de noches lupanares... deshojando los minutos como almanaques viejos... caen las muniecas de cera, caen los sahumerios de oro, se arrastran los almohadones buscando el sexo seguro de una pierna segura en una segura carcel...  y vos usando lupas en lugar de ojos... ya sabes lo que sucede un lunes usando lupas...
Atajos... desvíos... coronas de cruces en flor, tumbas respirandote la nuca, alivios de luto? Alivios putos perecederos narcotizados...
Paso la noche entre algodones embebidos en alcohol... curar la tormenta con mertiolate  de avería... rellenar las rebajas con números inmunes.... como impune tu odio que nunca me acobarda...
Y soñar... y sulfatar la lástima... y creer o reventar... y empezar la cuenta que me tenga en cuenta... y que te des cuenta sería mucho pedir, aunque ningún conocimiento por si sólo nos arrima a animarnos...
Voy a contarme sola... porque a la vanguardia del otro una no cuenta, lamerme estirarme tocarme y pernoctarme cuando quiera, y asi no quiera tomar el no querer por decidido... voy a contarme sola y en silencio... la voz es un objeto inapreciado... guardarse la voz y la palabra y hacer con ellas la caricia... el látigo... la cueva de tebas.. el caballo de troya.. la puerta con llave la llave sin dueño... pero ya no esperar del otro lo que jamás dará porque jamás lo tuvo... ya no resplandores que aniquilan como anestesias que fulguran...
De la renuncia inicial, ese traspaso disfrazado de amor y otras sanas costumbres, a la enajenación tiránica hay sólo un soplo, y en ese soplo el aliento se pervierte. Ceder en el deseo es aligerar la muerte, una muerte peor porque respira, porque jadea en la cama, en los hoteles, en los hijos que llegan, en la cena, en el cine, en la pobrecita risa recortada... el precio que se paga es tan total y avasallante que uno apenas si algún día se entera. Una vez que logramos despistarnos, y confundimos el endoso de lo propio con la lucidez mas viva, estamos perdidos. El engaño es una maquinaria precisa... todo en el encaja... todo en el está justificado... la sociedad soporta y hasta induce a la estafa, al engatusamiento, esa fascinación estúpida que nos guía, vivimos embaucados, resignados, ignorantes ignorados...
Se acelera el ritmo de la respiración, hay remedio para todo. Al módico precio de un ansiolítico, callamos la angustia que bien podría modificarnos... el cuerpo es el único que sabe algo de todo esto... pero desoirlo tranquiliza... el cuerpo goza igual, se acomoda, busca el castigo o castiga... uno cree SER, se identifica, considera que sus hábitos tienen algo de destino... la costumbre, la parodia del cepillo de dientes, del café, hasta del mate, sacar el auto, los chicos al colegio, la tarde de plomo la risa forzada, los como si, los casi, los media máquina, llega la noche el fútbol la tv la tecnología nos viste de gala, nos ayuda en la comedia, la noche la pastilla el libro la soledad de la almohada, el fin de semana algo distinto, pasar el rato matar el tiempo... todo eso sucede y que mas hay... viajar cojer cagar hablar, siempre de mas o de menos, nunca alcanza, la queja es una práctica metódica, una túnica cotidiana, un caballo de batalla siempre presto.
Vivimos enfermos del otro. No es culpa del otro, no. No hay culpas. Nos sometemos al otro y sus reglas mientras el otro hace lo mismo. Malentendido sideral inagotable... la responsabilidad se escabulle por la grieta inquieta que nos divide y azota, la misma grieta que nos haria libres del otro tan libres como para poder decidir someternos o no... y de que manera, relativizar los llantos, las rabias y la calma... estrujar la risa y deshacer el sexo para hacerlo...
Tan exigua es la arista, tan cifrado el borde, que para muchos la historia no cesará de repetirse... y sólo algunos pobres diablos dirán con certeza, y sin necesidad de espectadores, me confieso, he vivido...

5 comentarios:

  1. ¿Y qué tal si ponemos las letritas en blanco, Fulanita?

    ResponderEliminar
  2. ahora ti!! felicitaciones mi negrita!!..lento el muchacho pero llega vio? ahhhhsissisis!

    ResponderEliminar
  3. Fulana, me ha gustado lo que he leído, pero a pesar de que he encontrado las letras en blanco, se me hace trabajoso leer por el fondo. Ya ves cómo soy de abusadora y te pido que le hagas algo al blog que me permita leerte, porque quiero seguir leyendo. Te saludo, te sigo, te leo.

    ResponderEliminar
  4. Hola,he entrado por casualidad.ya que estoy curioseando otras paginas para ver que aprendo...y me ha gustado mucho el tuyo...seguiré entrando con tu permiso...gracias
    Si te apetece...el mio es:
    http://unacacharreria.blogspot.com

    ResponderEliminar
  5. una descripcion franca y sincera de vivir.. Vivir es eso: sulfato y sonrisas....

    mi beso

    el magnetista

    ResponderEliminar